Una de las actividades que más les gustan a los niños dentro del salón es jugar a "El cajero". Para hacerlo solo requerimos fichas de colores y un dado. Cada ficha tiene un valor: las fichas azules valen 1, las rojas 10 y las verdes 100. Los niños deben tirar el dado y tomar las fichas que indique este, comenzando por las fichas azules, que son las de menor valor; el objetivo del juego es que los niños vayan cambiando sus fichas por unas de mayor valor cada que junten 10 de un mismo color, por ejemplo, cada que juntan 10 azules, pueden cambiarlas por una ficha roja y así siguen juntando y cambiando fichas azules hasta que obtienen 10 rojas y pueden cambiarlas por una verde.
Aunque en un inicio nos pueda parecer solo un simple juego, lo cierto es que nos sirve para practicar muchos conceptos matemáticos como el conteo numérico, el valor posicional de las cifras (unidades, decenas, centenas), y la transformación de las mismas, etc. Esta es la razón por la cual procuramos jugar por lo menos dos veces a la semana. Por supuesto no todos los niños aprenden de la misma forma ni al mismo ritmo, pero al jugar y poner sus conocimientos en práctica, sin saberlo se ayudan entre ellos. Mientras que Morgana observa que tiene 3 fichas rojas y siete azules, Leo ha comprendido que esas fichas representan el número 37 y Evita se da cuenta de que les faltan 3 fichas azules para poder cambiar por una roja.
En el caso de Ximena, que requiere reforzar el conteo de números así como el reconocimiento de los signos + y -, aparte de jugar al cajero con sus compañeros, con ella trabajamos una variante empleando tarjetas con los signos, un dado, y tarjetas con animalitos. Ya sea que juegue con un compañero tutor o conmigo, cada jugador debe tomar 6 tarjetas para iniciar el juego y sacar una tarjeta de signo en su turno. Debe identificar si va a agregar o va a quitar tarjetas a su montón y después tirar el dado para saber la cantidad.
Esta semana Ximena y yo estuvimos trabajando en ampliar su conteo hasta 20, por lo cual una vez realizadas 5 o 6 rondas, ella debe contar las tarjetas que tiene en su montón
Los lunes, que tenemos varias clases extra y a lo mucho dos horas de clase, aprovechamos para jugar y reforzar los conceptos matemáticos aprendidos en clase Como pueden ver son juegos en los que cada niño aprende a su ritmo, observan sus avances y se ayudan entre ellos.
Lo bonito es que están aprendiendo y desarrollando habilidades matemáticas y observando mientras creen estar jugando. Con razón Azariel ha avanzado mucho con una maestra como usted!
ResponderBorrarExcelente trabajo maestra, muchas gracias por esforzarse tanto, y por ideárselas para que todos los niños puedan trabajar a su propio ritmo.
ResponderBorrar